“Entonces Yeshúa llamó a la multitud y a sus talmidim hacia El, y les dijo: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, coja su estaca de ejecución y permanezca siguiéndome.”
Vuelve a casa. Vuelve a la casa de tu Padre Celestial, Yeshua pago el precio, vino a restaurar nuestra relación y ahora tenemos ese acceso libre a los brazos y a verdadero entendimiento de la Toráh, de su palabra eterna.
Que el Padre Eterno pueda darles un día, una noche llena de su Espíritu Santo en el nombre de Yeshua, amén.